Las islas Mauricio guardan una particular relación con el pájaro dodo, o dronte, o Raphus cucullatus, según el grado de precisión con que quisiéramos referirnos a una especie que simboliza los efectos del avance humano en ecosistemas de precario equilibrio.
Imagen en diarioanimales
El dodo dejó de existir a fines del siglo XVII, a causa de la intromisión de especies foráneas en la isla, y la actividad invasiva del hombre. Pero aún cientos de años después, continúa siendo un símbolo de la isla que estará presente en suvenires como camisetas, peluches, imágenes y símbolos como el escudo de Mauricio. Todo muy a pesar de ser estereotipado como un pájaro “tonto”. El Dodo aparece por ejemplo, en obras literarias como Alicia en el País de las Maravillas, de Lewis Carrol o hasta en la más reciente película La Era del Hielo.
Es emocionante imaginar cuando los primeros europeos llegaron a la isla y encontraron un paraíso perdido con extrañas criaturas como el Dodo. Islas Mauricio, era por entonces un entorno salvaje y deshabitado, con una densa vegetación que sólo se interrumpía en la playa. El paisaje cautivaría al propio Charles Darwin en el año 1831, y sería calificado en más de una ocasión como un paraíso terrenal.
El dodo está presente en Islas Mauricio a pesar de su ausencia, y es un recuerdo del “paraíso perdido”, que aún da en las islas muy buenas señales. Con sus enormes posibilidades de recreación, el ecoturismo, la naturaleza en sus parques y zonas protegidas (ver actividades), sus paisajes exóticos, y la tranquilidad Islas Mauricio preserva gran parte de sus pasado y es capaz de deslumbrar como en aquellos tiempos que parecen tan lejanos.
